TÚ DESPUÉS DEL PARTO
Con todo el alboroto de la llegada del bebé recién nacido a casa, es posible que te hayas olvidado de cuidar a otra persona importante… ¡tú misma! Sabes que tu nuevo rol de madre es inmensamente gratificante, pero a veces también puede ser abrumador. Ahora más que nunca, tienes que acordarte de alimentarte bien para poder cuidar a tu bebé.
Es normal que te sientas un poco cansada y no es de sorprenderse, ¡acabas de tener un hijo! Hasta en las mejores circunstancias, el parto es agotador física y mentalmente. Si perdiste mucha sangre, te deshidrataste durante el parto o tienes una anemia después, te puede tomar unos días o hasta semanas volver a sentirte bien.





