A diferencia de algunos juguetes que están diseñados para ser usados con un objetivo específico, los materiales como cajas, bloques, agua, arena, ollas y cacerolas, o cualquier material artístico, pueden usarse en forma creativa. No le digás al niño qué debe hacer con los materiales, cómo hacerlo o cómo debe verse el resultado final. Dejá que su curiosidad lo guíe.