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<p>Cuanto más curioso sea un niño, más aprenderá, por eso incentivar su curiosidad es una de las formas más importantes de fomentar el aprendizaje durante toda su vida.</p>

Mostrá interés por el mundo que te rodea

Salí a caminar y en voz alta admirá los árboles, el cielo, las estrellas. Incentivalo a conectarse con sus sentidos – escuchar a  los pajaros, oler las flores y sentir la aspera corteza de un árbol – la estimulación sensorial puede ser crítica para el desarrollo feliz y saludable de tu bebé. También dejá que tu hijo genere sus propios intereses.

Incentivá el interés natural

Los niños aprenden mucho más a través de actividades que llaman su atención y estimulan su imaginación. Si le gusta la música, poné música con frecuencia, creen y toquen instrumentos y bailen juntos. Si le gustan los insectos, dale una pala y una red y buscá libros sobre insectos para leerle.

Respondé a sus preguntas de forma simple, según el grado de desarrollo del niño

La respuesta a preguntas como de dónde vienen los bebés será muy distinta si tu hijo tiene 3 o si tiene 13 años. Y, sin importar la edad, antes de contestar siempre preguntale qué piensa sobre lo que está preguntando.

Si no conocés la respuesta, decile que no sabes

Hacele saber que está bien no tener siempre las repuestas a todo. Esto también constituye una oportunidad para incentivarlo a buscar respuestas. Llevalo a la biblioteca o llamá a alguien que pueda saberlo.

¡Lean juntos!

Los libros son una puerta a diferentes mundos para todas las mentes curiosas. Los niños que están expuestos a los libros se convierten en buenos lectores. Dejá que el niño elija sus propios libros. Estudios demuestran que sin importar si los niños leen libros sobre naves espaciales o historietas, la clave es captar su interés y que disfruten lo que leen.

Estimulá al niño con preguntas abiertas

Son preguntas que no tienen una respuesta correcta o incorrecta y que no pueden contestarse con una sola palabra, como "sí" o "no". Por ejemplo, preguntale: "¿Qué pensás sobre...?", "¿Cómo te sentiste cuando (tal o cual experiencia)...?" o "Contame sobre tu día en la escuela". Este tipo de preguntas incentiva a los niños a desarrollar sus pensamientos e ideas, mostrar cariño e interés, y además te permitirá conocer más sobre su mundo interior.

Creá un entorno interesante

Los bebés pasan una quinta parte del tiempo en que permanecen despiertos observando su entorno. Sienten curiosidad por conocer lo que los rodea. Las fotos en las paredes y la actividad cotidiana de su familia resultan naturalmente interesantes. Dale a tu bebé juguetes y objetos seguros para que explore. Rotá tus suministros de juguetes para mantenerlos "novedosos".

Redirigí su atención, no lo desalientes

Intentá descifrar qué llama su atención o qué tipo de habilidad está tratando de adquirir y creá una forma adecuada y segura para que tu hijo pueda explorar. Por ejemplo, si tu bebé está explorando las plantas de interior, colocalas fuera de su alcance pero ofrecele una alternativa. Colocá un poco de tierra en un recipiente plástico para que juegue e inspeccione. Si le gusta tirar agua sobre la silla o el piso, llevalo al piso de la cocina, la bañera o el patio luego de comer para que pueda experimentar con el agua sin hacer desastres. A través de este tipo de actividades adquirirá habilidades para resolver problemas, formas creativas y apropiadas para hacer y obtener lo que desea.

Nota: el ahogamiento es una de las principales causas de muerte en niños pequeños. Supervisá siempre a los niños cuando están cerca del agua.

Reservá algo de tiempo para actividades abiertas

A diferencia de algunos juguetes que están diseñados para ser usados con un objetivo específico, los materiales como cajas, bloques, agua, arena, ollas y cacerolas, o cualquier material artístico, pueden usarse en forma creativa. No le digas al niño qué tiene que hacer con los materiales, cómo hacerlo o cómo debe verse el resultado final. Dejá que su curiosidad lo guíe.

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