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“El contacto con el bebé es muy importante para su desarrollo personal, ya que genera y fortalece los vínculos afectivos entre vos y tu bebé”

Aflojador de piernas: mientras lo sostenés de los talones con una mano, con la otra frotá desde su colita hasta sus pies. No es necesario apretar; relajá tu mano y moldeala a la pierna del bebé a medida que avanzás. Repetí el movimiento en reversa, desde los pies hasta su colita.
Este pequeño cerdito: sostené su pie con una mano mientras frotás suavemente cada dedo con la otra mano. A continuación, presionando tu pulgar sobre la planta del pie del bebé, flexioná un pie hacia arriba y hacia abajo.
Enrollado: enrollá las piernas del bebé desde la rodilla hacia el tobillo con un mismo movimiento suave.
Caricia al corazón: mientras tus manos descansan sobre el tórax del bebé, trazá la forma de un corazón – hacia arriba, hacia fuera y alrededor de su pecho.
Sonrisas en la barriguita: colocá una mano sobre el ombligo del bebé y frotá hacia abajo. Hacelo inmediatamente con su otra mano. Repetí para crear un movimiento rítmico, en forma de rueda.
Pecho, Hombros y Brazos: comenzá colocando tus manos juntas sobre el tórax del bebé, moviéndolas luego con movimientos continuos hacia arriba de su pecho, sobre sus hombros y bajando por sus brazos.
1) Baño de esponja: se recomienda durante las primeras semanas; hasta que el cordón umbilical y la circuncisión, después de haberla realizado, hayan sanado.
Cubrimiento: colocá tus manos sobre la cara del bebé. Presioná tus dedos sobre su frente, luego deslizá tus manos por debajo de su cara, masajeando suavemente la sien.
Alegre sus mejillas: en su carita, formá una sonrisa con tus pulgares en el labio superior y luego en el inferior. Hacé un círculo con los pulgares alrededor de los ojos y acariciá desde el centro de la frente hacia las sienes.



