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Otras Notas


Los profesionales de la salud están de acuerdo en que
no hay nada mejor para los bebés que la leche
materna, le brinda seguridad y cercanía y le ayuda
a estrechar sus lazos afectivos.
Aunque la lactancia es fácil y natural, requiere de,
tiempo, motivación y algunas instrucciones

Ensayá las siguientes posiciones para lactar hasta
encontrar aquella que sea más cómoda para vos y
tu bebé.
Sostén de agarre, éste es el sostén más fácil de usar
porque así tenés una buena vista del agarre de tu
bebé y podés controlar la posición de su cabeza.
También es buena para bebés pequeños o
prematuros, o múltiples, o si te sometiste a una
cesárea.
Sostén de abrazo y sostén de abrazo cruzado,
ésta es la posición más común.
- Descansá la cabeza del bebé sobre el pliegue del
codo, sosteniendo su colita con tu mano. La
cabeza del bebé no debe estar volteada o torcida y
su torso debe mirar el tuyo, estómago contra
estómago. Asegurate que la cabeza del bebé se
encuentre a la altura de tus senos.
Ayudá a sostener el cuerpo del bebé y tu brazo
con almohadas. - Para la posición de agarre cruzado, colocá al bebé
de la misma manera como lo hiciste para el
sostén de agarre, pero utilizá el brazo opuesto con
el fin de que pueda apoyar su cuello en tu mano y
su cuerpo en tu antebrazo
Sostén lateral, esta posición puede ser útil para la
alimentación nocturna después del parto y luego de
una cesárea. Acostate de lado colocando sobre
almohadas tu pierna superior y doblando la rodilla.
Acostá a tu bebé sobre tu lado, frente a tu seno
inferior. Utilizá tu brazo inferior para mantener al
bebé en posición frente al seno.
Utilizá almohadas para apoyar su espalda, cabeza y
el brazo que sostiene a tu bebé.
Luego del nacimiento del bebé, tu cuerpo producirá
leche en respuesta a la correcta succión que realice.
El proceso comienza cuando el bebé logra un buen
agarre de la areola (el área oscura alrededor de
los pezones).

- Tocá suavemente los labios del bebé con tu pezón
hasta que responda abriendo su boca y
extendiendo la lengua. - Utilizá la palma de tu mano para elevar tu seno,
sosteniéndolo bien detrás del área del pezón de tal
manera que el mismo se encuentre en dirección
al frente y ligeramente alzado. La boca de tu bebé
debería estar agarrando la mayor área posible de
la areola. La nariz y mentón del bebé deberán
estar tocando tu seno. - Una vez que el bebé termine de alimentarse con
un seno, interrumpí la succión introduciendo
suavemente tu dedo meñique en la esquina de la
boca y retirá el seno suavemente (esto no le
dolerá).

- La succión del bebé estimulará tu reflejo de
“bajada de la leche”, liberando una hormona
llamada oxitocina, la cual impulsa las
glándulas lácteas a liberar leche. - Es probable que tome tan sólo algunos
segundos o minutos para que tu leche “baje”,
pero la mejor forma de saber si lo ha hecho es
escuchando el sonido de tu bebé cuando está
tragando la leche. - Sentirás una sensación de hormigueo, es
probable que se te contraiga el útero o que se
filtre leche del otro seno. Estas son señales
normales de que todo está bien y que estás
liberando leche.

- Al comienzo, tu bebé probablemente querrá
alimentarse de 8 a 12 veces al día. Durante
las primeras semanas es mejor alimentarlo
por “intuición”, cuando se lama los labios o
succione sus dedos. - Permití que el bebé se alimente durante el
tiempo suficiente o que vacíe el seno,
generalmente tarda de 20 a 30 minutos.
Luego sacale los gases antes de pasar al otro
seno. No siempre querrá tomar leche de
ambos.

Podrás saber qué tanto está “entrando” al
observar lo que está “saliendo” en el pañal. Los
bebés amamantados generalmente hacen la
digestión después de cada alimentación, luego de
3-4 días el color y consistencia variarán. Los
bebés lactados generalmente tienen deposiciones
de color amarillo, de consistencia granulosa. Los
bebés alimentados con fórmula generalmente
presentan menos deposiciones. Sin embargo, si se
presentan deposiciones color gris/blanco o con
hemorragia consulte inmediatamente al
médico. Los recién nacidos por lo general orinan
alrededor de 5-8 veces al día.

- Tené cuidado con las infecciones en los
senos, los síntomas incluyen fiebre, nudos
dolorosos y enrojecimiento en el seno y
requieren de atención médica inmediata.
Asegurate de continuar lactando. Si dejas de
amamantar, es probable que la infección
empeore. Tu leche no le produce daño
al bebé. - Evitá la hinchazón de los senos, para
aliviarla, alimentá al bebé tantas veces como
sea posible hasta que desaparezca la
hinchazón. Extraé leche regularmente.
Mientras tanto, podés tomar un analgésico,
aplicar paños calientes y húmedos a los senos
antes de darle de lactar, y usar compresas
frías luego de alimentar al bebé para aliviar
el dolor. - Aplicá en tus pezones un poco de leche y
dejalos que sequen al aire. - Usá un corpiño especial de lactancia que
ofrezca buen apoyo pero no que sea muy
ajustado. - Usá protectores de lactancia para prevenir
que la ropa se humedezca.

